Hace un par de semanas un cliente me pasó la factura renovada de Mailchimp y la cara que se le quedó merecía foto. Misma lista, mismos envíos mensuales, pero el importe había subido porque en los últimos meses había captado suscriptores que casi no abren nunca. Bienvenido al modelo de precio por contacto: pagas por gente que lleva meses sin mirarte.
En 2026 el debate ya no va de «qué herramienta es la mejor», sino de cómo te facturan. Y ahí la cosa se pone fea, porque dos plataformas con funciones parecidas pueden costarte el triple solo por la forma de contar suscriptores. Si gestionas newsletters, campañas para clientes o el email de una tienda online, esto te interesa más que otro comparativo genérico.
Lo que me ha llamado la atención estas semanas es que casi todos los comparativos nuevos coinciden en lo mismo: el mercado se ha partido en dos modelos irreconciliables. Por un lado, plataformas como Mailchimp, Klaviyo o ActiveCampaign que cobran por contactos almacenados. Por otro, Brevo y compañía que facturan por volumen de envío. Suena técnico, pero en la práctica es la diferencia entre pagar por un garaje lleno de cajas polvorientas o pagar por las veces que realmente sacas el furgón.
Un análisis reciente de Sasanova lo deja claro con números: a 10.000 suscriptores, Mailchimp Standard ronda los 1.560 dólares al año, mientras Brevo Business se queda en unos 540. No es un 10% de diferencia; es otro presupuesto. Y lo peor es que muchos equipos eligen Mailchimp «porque siempre lo hemos usado» sin hacer la cuenta a escala real.
En mi experiencia, el error más habitual no es elegir mal la herramienta, sino no calcular el coste a tres veces tu lista actual. Todos creemos que vamos a limpiar contactos inactivos cada trimestre. Spoiler: casi nadie lo hace hasta que llega la renovación. Mientras tanto, sigues pagando por el que se apuntó al sorteo de 2019 y no ha vuelto a abrir un correo.
Mailchimp no es el único culpable, pero es el ejemplo más visible porque recortó su plan gratuito hasta dejarlo casi inutilizable (500 emails al mes, 250 contactos en muchos casos) y empujó a miles de cuentas hacia planes de pago. En foros y comparativas en inglés, como la de Sender, la queja recurrente es que Mailchimp te cobra duplicados y hasta contactos dados de baja si no los purgas a tiempo. Eso no es un bug; es el modelo de negocio.
Brevo ha capitalizado esa migración con precios por envío y contactos ilimitados en muchos planes, pero tampoco es el paraíso. Han ido reestructurando tiers, metiendo funciones avanzadas en planes superiores y cobrando extra por quitar su logo en el plan Starter. En la guía de StackCoast (que verifiqué porque encaja con el debate actual) señalan que quitar el logo cuesta 12 dólares más al mes en Starter. Pequeño detalle que no salta a la vista en la landing, y que a veces descubres cuando ya has migrado medio año de workflows.
¿Y las alternativas «baratas»? MailerLite, Sender, GetResponse… compiten en precio, pero cada una trae su truco. MailerLite cobra por suscriptores activos, lo cual suena justo hasta que descubres qué consideran «activo». GetResponse mete webinars y funnels en el paquete, genial si los usas, dinero quemado si solo querías mandar una newsletter quincenal. La comparativa de Tajo lo resume bien: antes de firmar hay que verificar no solo el precio de entrada, sino límites de automatización, coste de migración y si el modelo es por contacto, por envío o por canal (SMS, WhatsApp aparte).
Ahí entra la opción que casi ningún SaaS quiere que consideres: el autoalojado. AcelleMail publicó una calculadora que compara Mailchimp Standard contra un setup propio con relay tipo Amazon SES. A 50.000 contactos, la diferencia a tres años es obscena. Claro, autoalojar implica montar VPS, configurar DNS, vigilar entregabilidad y no tener soporte telefónico a las tres de la mañana. No es para todo el mundo. Pero si llevas años pagando la «tasa Mailchimp» sin tocar la automatización avanzada, merece la pena hacer números.
Lo que me irrita de verdad es el marketing de las propias plataformas. Todas prometen «automatización con IA», «segmentación predictiva» y «multicanal». En la práctica, la mayoría de pymes usan tres funciones: editor de email, lista con etiquetas y un workflow de bienvenida. El resto es ruido para justificar el salto al plan superior. EmailToolTester actualizó su ranking en enero de 2026 y sigue poniendo a Brevo arriba por relación funciones-precio, pero reconoce que ActiveCampaign gana en automatización compleja y Klaviyo en ecommerce con datos profundos. O sea: pagar más puede tener sentido pero pagar más sin saber por qué no.
Tampoco ayuda que los precios cambien cada pocos meses. Brevo revampó planes, ActiveCampaign tocó tarifas en enero, Constant Contact eliminó el free tier en 2025… Si tu agencia gestiona diez clientes con herramientas distintas, el Excel de renovaciones se convierte en un segundo trabajo. Y las páginas de pricing rara vez muestran el coste real con automatizaciones, usuarios extra o integraciones premium.
Mi consejo, si me preguntas: antes de mirar plantillas bonitas, responde tres preguntas. ¿Cuántos contactos tienes realmente activos? ¿Cuántos emails envías al mes, no cuántos podrías enviar? ¿Necesitas SMS, CRM y WhatsApp en la misma factura o te los vendieron porque sí? Con eso en la mano, mira tablas como la de Sasanova o la calculadora de AcelleMail y compara anual, no mensual. Los descuentos por pago anual esconden el verdadero impacto hasta que llega diciembre.
El mercado está empujando a las pymes hacia Brevo y similares porque el modelo por contacto ya no aguanta listas grandes con envíos moderados. Mailchimp sigue dominando en reconocimiento de marca, no en lógica de precios. Y las herramientas «todo en uno» compiten añadiendo features que muchos nunca desplegarán. En el fondo, el email marketing en 2026 no es un problema de funcionalidad; es un problema de alineación entre lo que pagas y lo que usas.
Si mañana tu proveedor te ofreciera facturación solo por emails enviados a contactos que abrieron algo en los últimos 90 días, pero el precio por envío fuera un 40% más alto que ahora, ¿migrarías aunque implicara reconfigurar automatizaciones y limpiar la lista a fondo?
Fuentes
- Email Marketing Costs in 2026: What You’ll Actually Pay | Sasanova
- Brevo vs Mailchimp: The Honest Breakdown (2026)
- Comparativa de software de newsletters (2026) | Tajo
- Ahorro de costes en email marketing — Calculadora (2026) | AcelleMail
- ¿Cuál es la mejor herramienta de email marketing? | EmailToolTester
- Brevo vs Constant Contact vs GetResponse (2026) | StackCoast
