Te cuento un problema que llevo viendo crecer hace años y que en 2026 ya es insostenible: los servicios SaaS han entrado en una espiral de precios que está matando el modelo. Y no, no me refiero a que la IA ha subido costes de infraestructura. Hablo de algo más básico y más problemático.
Hace una década, un SaaS decente costaba 30 euros al mes. Accesible, predecible, útil. Hoy tienes que pagar 150 euros mínimo para cualquier herramienta de gestión seria, y si quieres analytics avanzados, storage adicional o API calls, estamos hablando de 300-400 mensuales. Por una sola herramienta.
Multiplicalo por los 15-20 servicios que necesitas para hacer funcionar un negocio online. Haz las cuentas.
El juego de las escalas mentirosas
Los proveedores han encontrado un truco: crear planes «básicos» prácticamente inutiles para que te sientas obligado a subir. Ese plan a 30 euros solo te deja 100 registros al mes. El de 100 euros, 10.000. El de 300 euros… bueno, es donde empiezas a trabajar de verdad.
No es transparencia. Es oscurantismo de precios. Te venden esperanza en el plan barato y frustración garantizada cuando intentas usarlo en producción.
He visto pequeños emprendedores renunciar a herramientas que los habrían ayudado enormemente porque no podían justificar un gasto de 150 euros mensuales. Y he visto a empresas grandes negociar precios especiales porque tienen palanca. El que no tiene dinero para negociar, paga más. Es injusto y es por diseño.
Dónde acabamos: la trampa del cambio
Aquí está el quid: una vez que tu workflow depende de una herramienta SaaS, estás atrapado. Cambiar cuesta tiempo, implica migración de datos, reentrenamiento del equipo. Ese coste variable de cambio es tan alto que por más cara que se ponga la herramienta, sigues pagando.
Los proveedores lo saben. Lo saben perfectamente. Por eso suben precios cada año con cambios mínimos en features. «Hemos añadido notificaciones mejoradas, eso justifica un 15% más.» No, no lo justifica.
El modelo del lock-in es más rentable que la innovación. Y estamos todos dentro.
Qué debería pasar (pero no va a pasar)
Debería haber una corrección brutal del mercado. Las alternativas open source deberían canibalizar a los SaaS cerrados. Debería haber transparencia de verdad en pricing. Debería ser fácil cambiar de proveedor sin perder datos ni workflow.
Pero la concentración del mercado es tanta que no va a ocurrir. AWS, Google Cloud, Microsoft 365… los gigantes tienen economía de escala para ser baratos. Los SaaS independientes están siendo comprados o están muriendo. Y los que sobreviven suben precios porque saben que no tienen competencia real.
Así que aquí está mi pregunta para ti: ¿cuál es la herramienta SaaS que más duele pagar cada mes y por la que tienes menos alternativa de cambio?
