En abril de 2026 el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó una prórroga de un año para que administraciones públicas cumplan WCAG 2.1 nivel AA en webs y apps. Si gestionas proyectos web en España, puede que pienses que esto no va contigo. Error. Lo que pasa al otro lado del Atlántico acaba filtrándose a contratos, RFPs y conversaciones con clientes que leen titulares en inglés y llegan a la reunión con una frase lista: «tenemos tiempo de sobra».
Yo lo he visto esta semana en un briefing con una administración local que quiere «retocar la accesibilidad después del verano». Después del verano de 2027, claro. Como si un año extra fuera un regalo y no una trampa de procrastinación colectiva.
La regla final de la ADA Title II, publicada en 2024, fijaba WCAG 2.1 AA como estándar técnico para contenidos web y aplicaciones móviles de gobiernos estatales y locales. Las fechas originales caían en abril de 2026 para entidades grandes y 2027 para las pequeñas. La prórroga las mueve a abril de 2027 y 2028, según el tamaño de la población. En paralelo, en Europa la EAA lleva más de un año exigiendo accesibilidad en servicios digitales sin ese colchón temporal para webs ya publicadas, como recuerda Tech4access.
¿El problema? Que la prórroga americana no elimina la obligación. Solo retrasa el día en que alguien con autoridad te pida cuentas. Y mientras tanto, tu web sigue sin contraste suficiente, tus formularios siguen sin etiquetas y ese menú hamburguesa que diseñaste bonito sigue siendo ilegible con teclado.
La prórroga alimenta el mito del widget mágico
Cada vez que se aplaza un plazo legal, el mercado de soluciones rápidas celebra una cena de empresa. Overlays, barras flotantes, scripts que prometen «cumplir ADA en 24 horas». En 2026 la FTC ya ha dejado claro que eso no basta; los tribunales llevan años rechazándolo; y la comunidad de accesibilidad lo repite hasta la saciedad. Pero el mensaje que llega al cliente es otro: «Si nos dan un año más, podemos instalar el plugin barato y olvidarnos».
En mi experiencia, el overlay no arregla el HTML de base. Oculta el problema bajo una capa de JavaScript que muchas veces empeora la experiencia para quien usa lector de pantalla. Cuando llega una auditoría seria —manual, con usuarios reales— el informe es demoledor. Y entonces el presupuesto que podías haber invertido en estructura semántica, foco visible y textos alternativos se convierte en una remediación urgente al triple de precio.
eSEOspace lo resume bien: un año de extensión desaparece enseguida si sumas ciclo de licitación, desarrollo y pasada de remediación sobre contenido legacy. En España veo el mismo patrón con proyectos EAA: se pospone porque «aún no ha multado nadie del sector», hasta que multa o hasta que un competidor denuncia en una licitación pública.
WCAG 2.1, 2.2, EN 301 549: el laberinto que usan para no hacer nada
Otra excusa que escucho a menudo: «Esperemos a que aclaren qué versión hay que cumplir». La regla americana nombra WCAG 2.1 AA. La EAA remite a EN 301 549, que incorpora 2.1 como base, mientras el sector avanza hacia 2.2 como buena práctica. ¿Confuso? Sí. ¿Justifica paralizarte? No.
WCAG 2.2 es retrocompatible con 2.1: si cumples 2.2 AA, cubres 2.1. Los criterios extra —tamaño mínimo de objetivos táctiles, foco no oculto— son mejoras que benefician a todo el mundo, no caprichos de auditor. Si tu agencia o tu departamento de diseño no sabe explicar esto al cliente en cinco minutos, el problema no es la norma: es que nadie ha hecho los deberes.
Lo irónico es que en España ya hay expedientes abiertos bajo el primer año de la EAA. Jacar recoge datos de alrededor de cuarenta procedimientos formales entre julio y diciembre de 2025, concentrados en e-commerce, banca online y transporte. Más del 70% de las infracciones se repiten en cinco categorías básicas: contraste, navegación por teclado, formularios sin etiqueta, PDFs inaccesibles y ausencia de declaración de accesibilidad. Nada esotérico. Cosas que un diseñador con criterio debería revisar antes de entregar un mockup.
Lo que la prórroga no te dice sobre webs privadas
La regla de la ADA Title II aplica a administraciones públicas estadounidenses. Tu tienda WooCommerce en Madrid no entra ahí. Pero la señal que envía el DOJ al fijar WCAG 2.1 AA como referencia técnica es la que usan abogados y demandas colectivas bajo Title III contra empresas privadas. No necesitas ser gobierno para acabar en un procedimiento si vendes servicios al público y tu checkout no es usable con lector de pantalla.
Además, cada vez más licitaciones y acuerdos marco en la UE exigen accesibilidad demostrable. Si trabajas con subcontratas que operan en EEUU o con filiales americanas, sus requisitos legales acaban en tu backlog aunque tu contrato diga «web corporativa estándar».
Desde diseño web, la prórroga debería cambiar una sola cosa: el calendario de entrega de la auditoría previa al go-live. No debería cambiar la calidad del trabajo. Si tu proceso de diseño no incluye revisión de contraste, orden de tabulación y textos alternativos desde el wireframe, estas externalizando el coste al final del proyecto. Y el final del proyecto es donde más duele pagar.
Qué haría yo con ese año «extra»
Primero, inventario real: no un informe automático del 71% de cobertura que ya vimos que no salva a nadie, sino pruebas manuales en las plantillas que más tráfico mueven. Segundo, formulario de contacto y checkout antes que el blog de 2019. Tercero, declaración de accesibilidad publicada aunque reconozcas parcial — en Europa omitirla ya es infracción formal independiente del nivel real de cumplimiento.
Cuarto: dejar de tratar accesibilidad como línea opcional en el presupuesto. Si el cliente pide recortar, que recorte animaciones o stock photos, no los labels de los inputs. Y quinto, documentar decisiones. Cuando llegue la auditoría — en 2027, 2028 o el martes que viene porque un usuario ha presentado queja — querrás enseñar un plan de mejora, no un Excel con «pendiente para fase 2».
La prórroga no es tiempo gratis. Es tiempo prestado con intereses. Cada mes que pospones arreglar la estructura, alguien de tu equipo sigue maquetando componentes que tendréis que rehacer. Cada plantilla nueva sin criterios de accesibilidad es deuda técnica con fecha de vencimiento legal.
Si tu cliente te propone aplazar la accesibilidad hasta 2028 porque «salió la prórroga en EEUU», pero su tienda online vende en la UE desde 2024, ¿le explicarías que la excusa no le aplica o preferirías firmar el acta de entrega y que sea problema del departamento legal?
