OpenAI firmó con el fabricante de chips Cerebras un acuerdo valorado en unos 10.000 millones de dólares para acceder a 750 megavatios de capacidad de cómputo entre 2026 y 2028. La infraestructura permitirá acelerar los tiempos de respuesta de los modelos de OpenAI en tareas complejas como generación de código e imágenes. Cerebras se ha posicionado como alternativa a Nvidia en aceleradores para IA, con chips de gran tamaño y alto ancho de banda; para OpenAI, diversificar proveedores reduce la dependencia de un único suministrador y asegura capacidad a largo plazo.

Un contrato de esta magnitud confirma que la carrera por la IA se juega en capacidad de cómputo: quien no tenga acceso a megavatios y chips a escala queda fuera. Que OpenAI apueste por Cerebras además de (o frente a) Nvidia introduce más competencia en el mercado de silicio para IA, algo que los reguladores y los clientes llevan tiempo pidiendo. La duda es si 750 MW serán suficientes para los planes de OpenAI en los próximos años y si el ritmo de entrega permitirá cumplir roadmaps. En cualquier caso, el mensaje es que la empresa está dispuesta a comprometer decenas de miles de millones solo en infraestructura; el resto del ecosistema tendrá que seguir ese ritmo o quedar atrás.
Fuentes: TechCrunch: OpenAI signs $10B deal with Cerebras; PYMNTS: OpenAI Cerebras compute.
